BUNBURY EXPECTATIVAS TOUR

16 Jun 2018
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Entradas BUNBURY EXPECTATIVAS TOUR 2018

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Lugar Plaza De Toros De Murcia. Ronda de Garay, 48 en Murcia, España
Sábado, 16 de Junio de 2018 (Dentro de 5 meses)
Evento público

Entradas

Sábado, 16 de Junio
49.5 EUR
El corte Inglés

Información del evento

Publica Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) su disco más carnívoro, feroz y diagnosticador. Expectativas (OCESA / Warner, 2017) es la banda sonora de una distopía que ha mutado en realidad, que se conjuga en presente de indicativo y que, a primera vista, carece de fecha de caducidad. En las once canciones que conforman su nuevo álbum, el compositor nos ubica en un ecosistema tan atroz como el que aparece en Un mundo feliz de Huxley, en 1984 de Orwell, o, desde un punto de vista musical, en el Diamond Dogs de Bowie, sólo que, en lugar de recurrir a la fabulación, el músico canta basándose en lo que ve, en lo que lee, en lo que vive. No es la primera vez que Bunbury se muestra crítico con nuestra sociedad. A lo largo de sus ya más de treinta incontestables años de biografía musical, en los que ha encumbrado y ha dotado de vanguardia, intelectualismo y vida al rock en español, ya sea en solitario, ya con Héroes del Silencio, el Gran Mutante nos ha brindado joyas como ´´Deshacer el mundo´´, ´´Mundo feliz´´, ´´Anidando liendres´´ o ´´Todos lo haremos mejor en el futuro´´. Su anterior álbum de estudio, Palosanto, era una panorámica poliédrica de un momento de cambio social efervescente, apasionante y, según en qué casos, esperanzador. Expectativas es el heredero lógico de este disco. Resulta que el escenario del día siguiente no se ha revelado como mejor, y no ya sólo por culpa de las élites –que también: ´´La mano que me alimenta / es la mano que me va a golpear´´, canta en ´´Al filo de un cuchillo´´; ´´Intentan desplumar nuestras alas / como si fueran un casino de Las Vegas´´, en ´´Parecemos tontos´´-, sino porque el hombre-masa se ha corrompido, envilecido, homogeneizado y, en definitiva, alienado. Expectativas se divide en dos partes: en la primera, compuesta por las seis primeras canciones, encontramos a un Bunbury que zarandea, que señala al grupo que nos incluye, que dispara a discreción contra la mediocridad, contra la idiotez, contra el cainismo y contra el crimen; en la segunda, con las cinco piezas restantes, el yo se erige protagonista y destila autoridad –no autoritarismo, ojo-, personalidad, rebeldía y hasta ofrece consuelo –´´La constante´´-. El trabajo, producido por el propio Bunbury y grabado con Los Santos Inocentes más el exquisito saxofón de Santiago del Campo –ex de Los Especialistas-, suena contundente, elegante, tenebroso. Puede que sea el disco más abrumador del zaragozano, el que menos escapatorias ofrece y el que más se parezca a un clamor. En Expectativas, Bunbury recrudece el ‘sonido Palosanto" y nos ofrece un bufé de sintetizadores –de los 70 y de los 80, como el mini Moog, el Prophet y el Juno-60-, de mellotron, de guitarras distorsionadas y sutiles y de ritmos firmes y agresivos. ´´La ceremonia de la confusión´´, de hecho, funciona a la perfección como enlace sonoro con Palosanto. El artista nos ubica en ´´un hervidero de pensamientos´´, donde el cerebro se manifiesta como un laberinto ´´en un nido de especulaciones´´, se educa para la programación y se acumulan ´´datos tontos´´. La canción es un punto de partida perfecto, una descripción precisa del lugar en donde nos vamos a mover y una exhibición del discurso musical que vertebra la obra. Envuelta en una melodía urgente y que invita al rugido, ´´La actitud correcta´´ es un cañonazo satírico contra el presunto buen ciudadano, contra el tipo de perfil, bajo, gris, uniformado y, ay, pobre: ´´Te falta ese no sé qué / que no sé lo que es / y es lo único que importa´´. Bunbury aprovecha y arrastra esta crítica a la música: ´´Citas grupos que están de moda / y tu nuevo disco será la hostia. / Más guitarra y más sintetizador, / seguro que me suena la misma canción´´. ´´Cuna de Caín´´ tiene todas las papeletas para convertirse en un himno. Su melodía conjuga belleza, dolor y estremecimiento; en la letra, Bunbury rechaza un aprendizaje, un hogar, los juegos de villanos, ´´los clichés de la paranoia / de quien en todo quiere ver / enemigos que vencer / y ya no se hable más, / ya no me interesa´´. El estribillo es poderosísimo: ´´Cuna de Caín y guerra civil / entre hermanos, de la mano / nos hacemos daño / siempre que nos encontramos´´. ´´En bandeja de plata´´, musicalmente, es un leopardo al acecho: avanza con sigilo, aumenta su energía a medida que avanza la estrofa y salta a la yugular en el estribillo. Bunbury vuelve a enseñar los dientes: ´´Pudiendo escoger entre dos o tres / preferimos al más subnormal´´.
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